Jesús, rey del mundo; todo honor y toda gloria a ti, señor.

martes, 12 de julio de 2011

Los Cánceres - Sobre cuentas claras y chocolate espeso.

La discusión de definición de lo que se conoce en el contexto biológico como "cáncer" podría tener más importancia que la meramente académica, en especial en lo que se refiere a esa entidad en el humano, dado que trasciende lo biológico, implicando muchos más aspectos, desde lo económico y social hasta lo psicológico e individual. Ahora bien, para partir de bases sólidas en lo que respecta a la definición del "cáncer" es necesario establecer que significa definir. Al definir un fenómeno cualquiera, se establecen diferentes características de este que en su conjunto lo diferencian de otros fenómenos, pero que teniendo en cuenta características individuales pueden también asemejarlo. Debe tenerse en cuenta que la definición del fenómeno es arbitraria y depende de cuáles de las características del fenómeno se elijan. El problema, entonces, será establecer cuáles son las características que definen al fenómeno, las que serán el elemento diferenciador fundamental frente a otros.

En la medicina se establecen diferentes fenómenos denominados enfermedades. La enfermedad desde la perspectiva de su entendimiento como un fenómeno aislado hace surgir dudas sobre qué cosas pueden o que cosas no pueden ser fenómenos, pues si esto no se establece, cualquier unión de cualesquiera características podría ser definido como tal, lo que conllevaría a tantos fenómenos como cantidad de combinaciones de características sean posibles. En primer término, en este escrito se pretende establecer lo que es un fenómeno científicamente real, y de interés particular aquel de tipo médico, pero que puede aplicarse para otros campos científicos. Un fenómeno científicamente real implica que es abordable y corroborable desde el método científico. Esto implica que las características por las cuales se define el fenómeno pueden ser corroboradas. Una enfermedad debe ser un fenómeno científicamente real.

Ahora bien, cuando se analiza qué implica definir un fenómeno, es evidente que la definición de un fenómeno es en realidad una hipótesis de lo que se considera un conjunto de características que se relacionan de alguna manera, y que por algún motivo desean separarse de otros conjuntos de caracteríticas. En el caso de un fenómeno científicamente real esa definición-hipótesis deberá poderse ponerse a prueba. La utilidad de la definición-hipótesis es de suma importancia en la medicina pues la utilidad en la definición de una enfermedad implicará la forma en que sea abordada y por tanto como puede ser prevenida y tratada desde la medicina, que además para la sociedad significará la forma en que los recursos sean distribuidos para combatirla. Así pues, una enfermedad es un fenómeno científicamente real, y su definición implica la proposición de una serie de características de la enfermedad que se relacionan entre si, que medicamente significa una serie de cambios fisiopatológicos que ocurren secuencialmente (característica de temporalidad importantísima), que desencadenan una serie de cambio morfológicos y fisiológicos en el organismo, y que se expresan semiológicamente de una forma distintiva, que además implica una serie de impactos en la funcionalidad de la persona, además de aspectos psicológicos y sociales. Entonces, la definición de una enfermedad se puede basar en un gran número de características que van desde el aspecto biológico, pero también implican lo clínico y lo social. Pero de todas esas características ¿cuáles son las más idóneas para definir una enfermedad?, ó ¿todas las características son necesarias? Deberían optarse por las caracteríticas que no comparte la enfermedad con otras, para finalmente definirla como fenómeno individual. Sin embargo, el uso de ciertas características, por ejemplo sociales, para englobar ciertas enfermedades puede ser deseable, en tanto permite identificar grupos de enfermedades que pueden abordarse en base a la característica común que comparten; pero esa característica por sí sola no es útil para definir individualmente cada una de las enfermedades que la presentan. Una enfermedad entonces, se definirá en base a la combinación de características que permitan diferenciarla de otras. Como ya se mencionó, esta combinación es en realidad una hipótesis, y su idoneidad se basa en criterios que se establecen para juzgar dicha utilidad. Si el criterio de evaluación de la definición de una enfermedad es su utilidad conceptual que clínicamente permite controlarla de forma eficiente, esa definición será idónea en este caso. Si el criterio de evaluación es su utilidad en la rehabilitación de la persona, o en la promoción de la salud y la prevención de la enfermedad, entonces esa definición será la idónea. Como es visible, entonces, se propone que para definir una enfermedad, es el pragmatismo el fundamento. Pero este pragmatismo es para definir fenómenos científicamente reales, por lo que debe ser un "pragmatismo científico", es decir, que para definir la utilidad o no de la definición, esta debe ser pasada por el método científico.

Sin embargo, la propuesta anterior implica que pueden existir diferentes definiciones para un fenómeno que quiera entenderse como enfermedad en una persona. Precisamente ese es el principio del pragmatismo en la definición: si un individuo posee una condición que desea catalogarse como enfermedad, la definición de esta condición dependerá de los fines que persigue el que define. Sin embargo, existe una limitante para que se den cualquier tipo de definiciones, y es el método científico, el cual implica que esa definición deberá basarse en características que son experimentalmente abordables y que se comprueban por esto, lo cual implicaría que las características de la enfermedad deberán ser halladas en otras personas en las que se sospeche la condición. Sin embargo, en medicina es evidente que son poquísimas las características que se presentan en todas las personas en las que supone existe la misma enfermedad. Una enfermedad es un proceso temporal y sus características varían en el tiempo, pero la historia natural de la enfermedad nunca será idéntica en dos personas si se toman en cuenta todas sus caracteríticas. Pero si la enfermedad es un proceso que se da en el tiempo, entonces lo que busca la definición de una enfermedad es describir un proceso; por tanto, debe ser útil para definirla buscar aquellas características que son fundamentales en el proceso, es decir, sin las cuales no puede darse. Entonces, serán esas caracteríticas las que permitan definir la enfermedad, y son las definidas como fundamentales. Por tanto, para que una definición sea útil, debe basarse en caracteríticas fundamentales de la enfermedad. La definición de la enfermedad se basa en caracteríticas fundamentales del proceso de la enfermedad en el tiempo. Pero podría argumentarse que las causas que llevan a esa característica fundamental podrían ser distintas; por ejemplo, que la diabetes mellitus puede basarse en un proceso de autoinmunidad (diabetes mellitus tipo I) o por resistencia a la insulina (diabetes mellitus tipo II), pero ambas llevan a estados de hiperglucemia crónicos; este último, el estado hiperglucémico, es un cuello de botella en el proceso de ambas enfermedades, es una característica fundamental en ambas, y si se usa como base de la definición, ambas serían una misma enfermedad. Pero esa definición no sería medicamente del todo útil, pues no permite establecer estrategias preventivas, ya que las causas son completamente distintas para ambas y las poblaciones que afecta son diferentes, y las estrategias terapéuticas se verían muy reducidas, por razones similares. Entonces, para lograr una definición más útil, sería ideal tener en cuenta otras caracteríticas fundamentales que sean causa de ese cuello de botella que es la hiperglucemia, así como las consecuencias de ella. Por tanto, podríamos diferenciar las dos enfermedades en base a sus causas. Y si seguimos buscando más caracteríticas fundamentales para la definición, podríamos establecer muchísimas enfermedades, ¡tantas como cantidad de personas! Teóricamente sería la medicina individualizada por excelencia. Pero en verdad son necesarias definiciones de enfermedades que permitan la prevención, la curación y la rehabilitación en forma rápida y con recursos limitados; por tanto, definiciones genéricas en exceso no son idóneas, pero definiciones excesivamente minuciosas, a las que no es posible llegar con los recursos que se tienen, carecen de utilidad real. Además, puede llegar a ser importante el aspecto didáctico en el aprendizaje de la medicina. Lograr diferentes enfermedades excesivamente específicas puede ser contraproducente; por ello, tal vez, más útil que definir una nueva enfermedad se opte por las escalas y por los tipos de una misma enfermedad; es didácticamente más útil. Las escalas están evaluado gravedad, pero siendo estrictos serían enfermedades diferentes, porque existieron caracteríticas en el paciente y en las noxas que llevaron a que la enfermedad tomara un rumbo diferente, por lo menos en gravedad.

Así pues, las enfermedades son definidas en base a una o varias caracteríticas fundamentales, y entre más se usen más preciso se será en la definición. Que tan preciso se deba ser dependerá de la utilidad que ello conlleve. Debe tenerse en cuenta algo, y es que una caracteríticas fundamental puede no reconocerse directamente sino a través de otras caracteríticas (a las que podríamos llamar acompañantes), e incluso pueden encontrarse las características acompañantes sin necesariamente saberse la causa fundamental a la que se enlaza. Es decir, al definir una enfermedad e posible basarse en características que no entran directamente dentro del mecanismo de la enfermedad, pero que si están presentes y tienen utilidad, pudiéndose usar dentro de la definición. Se realiza una suposición teórica de que si se encuentra la caracteríticas de una enfermedad que es útil en la prevención, diagnóstico, pronóstico, terapéutica o rehabilitación y por tanto permiten una definición más exacta, pero que no encuadran dentro proceso de la enfermedad, o es una característica fundamental a la que no se le ha encontrado su valor dentro del mecanismo de la enfermedad o es una característica acompañante de una caracteríticas fundamental que se conoce o no; sea una u otra cosa, es un indicativo del proceso que es la enfermedad. En este concepto se basa la búsqueda de bio-marcadores, por ejemplo.

Discutido un poco lo que es definir una enfermedad, se aborda la definición de "cáncer". En realidad, el "cáncer" es una definición de un fenómeno en el organismo, de una enfermedad, y que puede expresarse como:
"Reproducción y comportamiento celulares no armónicos al organismo de origen por alteraciones en la secuencia genética, con el potencial de migración de la ubicación tisular original y establecimiento en otras ubicaciones, alterando la funcionalidad y morfología de los lugares donde se encuentra en detrimento de la posibilidad de supervivencia del organismo"
Así pues, esta definición-hipótesis posee una suposición y usa caracteríticas que suponemos fundamentales, y por tanto diferenciadoras de otros fenómenos patológicos. Las suposición es que se habla de un organismo multicelular, y las características fundamentales son las siguientes:

1. Reproducción y comportamiento no armónico el organismo de origen: condición de un comportamiento no armónico al organismo, lo que se explica al final de de la definición como alterar la funcionalidad y morfología de los tejidos donde se encuentra en detrimento de la posibilidad de supervivencia del organismo. De hecho, cualquier enfermedad afecta la funcionalidad y la morfología de los tejidos que afecta, y disminuye la supervivencia del individuo, por lo que la característica de no armonía con el organismo es general de cualquier enfermedad.

2. Alteraciones en la secuencia genéticas: se propone esta característica fundamental para diferenciarlas de otros desórdenes que implican reproducción clonal y comportamiento no armónico, como lo puede ser un patología atópica, que podría implicar una camada celular del clon de una célula plasmática productora de una inmunoglobulina contra un antígeno específico.

3. Potencial de migración de la ubicación tisular original y establecimiento en otras ubicaciones: tercera característica fundamental del cáncer, pues es ésta la que le genera su capacidad mortal, ya que logra distribuirse por diferentes ubicaciones del tejido al cual pertenece o llegar incluso a tejidos distintos al de origen y crecer en forma no armónica allí. Esta característica lo diferencia las neoplasias conocidas como benignas, que por definición no tienen el potencial de migración ni siquiera dentro del tejido al cual pertenecen. La migración como característica fundamental del cáncer se aplica a las células fijas. Las células que son migrantes de base (células sanguíneas y otras del sistema inmunológico) y cualquier célula cancerosa deben tener además la capacidad de establecerse en el lugar que van a afectar.

Como se propuso antes, una definición es una hipótesis que intentan explicar fenómenos científicamente reales; si mediante el método científico se rebate parte o toda la definición, está deberá ser cambiada.

Es el momento de evaluar la utilidad de esta definición de la enfermedad llamada cáncer. El criterio de utilidad de la definición de una enfermedad en medicina podría estar supeditado al contexto de los siguientes campos:
> Clínica-patológica: que implica diagnóstico, pronóstico, terapéutica y rehabilitación.
> Salud pública: que implica epidemiología, prevención de la enfermedad y promoción de la salud.

La definición de cáncer puede ser útil en el diagnóstico, pues propone hechos fundamentales que pueden ser fundamentales en la búsqueda de la enfermedad; sin embargo es insuficiente para hacerlo, pues es demasiado genérica y no establece sitios específicos de la enfermedad, que podrían dar un indicio de la semiología y de los cambios histológicos. De forma más notoria, la definición es casi inútil para establecer pronóstico, una terapéutica adecuada (aunque si sienta las bases para ella) y tampoco para la rehabilitación. En términos de salud pública, el análisis de la utilidad de la definición de cáncer también es interesante. Si se desea establecer una vigilancia epidemiológica del cáncer, en verdad la definición genérica de cáncer dará como resultado una vigilancia inútil. Si se toman tasas generales de cambio en las tasas de incidencia, prevalencia y mortalidad en cáncer, la información podría ser engañosa, ya que una reducción en ellas, por ejemplo, podría estar encubriendo el aumento de un cáncer específico, y por tanto, se definiría un éxito falso.

La definición genérica de cáncer es una definición poco útil medicamente e indirectamente para la sociedad, y no debe usarse para la construcción de modelos médicos de enfermedad (en investigación básica no es tan cierto). Es necesario, entonces, hacer más específica la definición, lo cual puede basarse en caracteríticas fundamentales como la ubicación o el tipo celular afectado, que es la forma como se suele abordar el cáncer. Aún así, es necesario establecer que tan útil es la definición de cada tipo de cáncer, y es que en base en ella se construirá el modelo de la enfermedad a partir de la cual se atenderá y cuidará al paciente. La epidemiología del cáncer no puede medirse únicamente por el término genérico; en realidad, hacerlo casi no tiene utilidad. En vez de eso, ésta si estará si se entiende que en realidad cada cáncer es una enfermedad diferente, que pese a tener un aspecto de base, que se resume en la definición de cáncer, son medicamente muy diferentes entre sí. Por tanto, cada tipo de cáncer deberá ser medido y vigilado de forma individual, y los criterios de éxito deben ser puestos para cada uno de ellos, por separado. En verdad, el cáncer no es una enfermedad, más bien es el grupo de muchísimas, y bajo este principio manera debe abordarse. Cáncer claro, definiciones espesas.

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